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decir que no

La mayoría de las personas siempre quieren demostrar que son capaces de realizar todas las labores que se les solicita, inclusive en aquellas que no les corresponde. Imagina que estás por concluir tu jornada laboral después de un arduo día y cuando ya vas partiendo te piden terminar un informe y aceptas sin dudar, aunque signifique quedarte más horas en el trabajo. Si te sientes identificado, entonces debes aprender a decir que NO y marcar tus propios límites antes que sea muy tarde. 

En los últimos cien años todo ha evolucionado rápidamente: la tecnología, las redes sociales, las empresas, etc. Como personas también debemos evolucionar, despertar, valorar nuestra paz interior, mejorar nuestra calidad de vida y tener un equilibrio entre nuestra vida personal y laboral, dormir tranquilos sin despertar en la madrugada porque se nos olvidó algo. Personalmente me pasó más de una vez.

Las competencias profesionales han cambiado en pos de que las personas se sientan bien consigo mismas y surge una virtud en la que todos deberíamos desarrollar: DECIR NO, a esto se le denomina asertividad laboral. Con esto no busco que comencemos a decir que no de forma inmediata, pero sí entregar ese “no positivo” que incluso nos hará más visibles entre tanta competencia laboral que tenemos a nuestro alrededor.

En el libro “El derecho a decir No" de Walter Riso, explica que “una persona es asertiva  cuando es capaz de ejercer y/o defender sus derechos personales. Como por ejemplo: decir No, expresar desacuerdos, dar una opinión contraria y/o expresar sentimientos negativos sin dejarse manipular ni violar los derechos de los demás". Creo que en este punto todos debemos aprender a decir NO, ya sea en la vida personal y laboral. Hasta los emprendedores deberían aprenderlo y practicarlo. De hecho si decimos que no a tiempo, esto se traduce en un beneficio para la empresa  y nosotros mismos.

Decir que no forma parte de cuidarse y mejorar nuestra autoestima. Decir que no, no significa ser menos colaborativos o ser egoístas, ¡basta de culpas! Aprender a ser asertivos nos ayuda en todo sentido, tener más tiempo, valorarte como persona y estar donde quieres estar, este es el camino para comenzar a tomar decisiones y darle un sentido a tus metas, quizás cambiarte de trabajo, tener un aumento de sueldo o estudiar. Aprender a decir no es un STOP, para despertar y replantear si quieres seguir como estás o cambiar, la decisión está en tus manos.

No tengan miedo y no se sientan culpables  a decir que no a sus jefaturas, compañeros de trabajos, amigos, familiares, etc. Aunque debemos manejar el cómo decir las cosas.

Por lo mismo te propongo las siguientes alternativas para hacerlo:

Si tu  jefe o superior te está encargando un proyecto, ten en cuenta los siguientes elementos: Empatía, agradecer, negar y argumentar,  ser positivos.

por ejemplo: "Muchas gracias por pensar en mí, sin embargo en estos momentos no me es posible tomar tal responsabilidad ya que tengo varios proyectos, o tengo  las siguientes labores y no quisiera tomar más funciones de las que pueda realizar. De igual forma agradezco su confianza y podría tomar este proyecto en una futura oportunidad”.

Las jefaturas valoran  mucho más un no fundamentado a un trabajo mal logrado

Si no quieres asistir a una salida con tus compañeros de trabajo y te complica decir que no, ya sea por culpa o porque te van a molestar, puedes decir lo siguiente:  "Tenía muchas ganas de ir, pero tuve un imprevisto por lo que no podré asistir" o "me parece una idea genial, pero ya tengo otro compromiso" o sólo se sincero y decir: No, pero  cuida la expresión corporal y tono de voz, al fin y al cabo pasas más tiempo en el trabajo que en tu casa, por tanto mantener un buen ambiente laboral es primordial.

Cuando una persona es insistente, debemos ser firmes en nuestras decisiones y la opción en este punto es usar sinónimos, como por ejemplo: Lo siento, pero no puedo, tengo mucha carga laboral, reunión, me es imposible, etc.

Ya mencionamos que decir que no puede ayudar a emprendedores, veamos cómo: al comenzar con un proyecto tendemos a decir que sí a todo, porque eso es lo que se nos dice ¿no? para captar al cliente, para mostrar nuestro producto o servicio. Sin embargo, ese sí, se puede transformar en un dolor de cabeza, en noches sin dormir e incluso en gastos innecesarios, terminando en una no conformidad, pero si hubiésemos dicho que no, en plazos por ejemplo, te puedo ayudar con esto y no con todo el proyecto, tenemos un beneficio para nosotros y logramos atraer e incluso fidelizar a ese cliente con un buen servicio, incluso podría recomendarnos.

Como dice Stephan Kaiser experto en romper paradigmas "La clave no es estar ocupado. Es estar enfocado".  Estar enfocados en lo que queremos lograr para nosotros mismos.

Personalmente me costó mucho aprender esto, por todo lo anterior: Quería mostrar que era eficiente, mostrar mis habilidades, que soy competente en el trabajo, ser visible, sentir que soy útil o simplemente porque no quería que pensaran que era egoísta o que no podía trabajar en equipo, lo cual me llevó a en muchas oportunidades tener malas experiencias.

Finalmente  luego de una larga transición, logré darle el valor que merece mi tiempo y mi rol como profesional, entendí que no debo demostrar nada con decir que sí a todo, más bien con el trabajo diario y bien logrado. Fue complejo aprenderlo, pero luego de despertar y replantear mis propios objetivos, renuncié a mi trabajo, asumiendo lo que esto conlleva, tuve la posibilidad de estar un mes en casa recuperando mi tiempo junto a mi  familia.

Hoy puedo decir, que el hecho de empoderarme y entender que desvivirme por un trabajo, no devolverá mi tiempo, aprender a ser asertiva y entregarle valor correspondiente a mi rol como profesional y mujer me llevó a estar donde quiero estar, en un lugar mejor.